Psicólogo Infantil en Bilbao

En la terapia infantil, se trata el comportamiento del niño desde su nacimiento hasta la adolescencia. Tiene como objetivo conseguir un correcto desarrollo y ajuste emocional y social del niño, ayudándole a superar los problemas que se pueden presentar en las diferentes etapas evolutivas.

 

Se realiza a través de una intervención personalizada y adaptada, tanto a las características propias de cada niño, como de su etapa evolutiva.

 

Con los niños más pequeños, el juego es un elemento clave en la psicoterapia, por ser el equivalente al lenguaje en los adultos, a través del cual los niños expresan todo lo que sienten y a través del cual pueden practicar las distintas soluciones y resolver definitivamente el conflicto que les causa malestar.

 

Intervenir a nivel psicológico en la etapa infantil es muy importante porque se ha detectado que un comportamiento fácil de corregir a una determinada edad, si no se identifica a tiempo, puede convertirse en un trastorno más grave en la edad adulta.

 

En todos los casos, es necesaria la implicación directa de los padres, por lo que desde el principio del proceso psicoterapéutico, se mantienen regularmente sesiones de padres con el fin de informar del avance del hijo y de dar pautas concretas de intervención.

 

Además, nos parece importante trabajar de forma coordinada con los profesores, siempre que los padres nos permitan ponernos en contacto con el centro escolar. La relación entre el psicólogo y el colegio es positiva tanto para que los profesores aporten información del niño al profesional, como para que el profesional pueda dar pautas específicas a los profesores, y, de esta forma, hacer que la mejoría del paciente se refleje en todas las áreas de su vida.

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Preguntas Frecuentes sobre nuestra Terapia Infantil

¿A partir de qué edad puede acudir un niño a terapia?

No existe una edad mínima para que un niño acuda a terapia, pero se considera que antes de los 4 años lo indicado sería acudir a atención temprana, puesto que el trabajo terapéutico que se hace con los niños en psicoterapia, es más adecuado a partir de esa edad, por su desarrollo madurativo.

¿Cómo se hace la terapia infantil?

La terapia con los niños se lleva a cabo a través del juego, los dibujos, cuentos…, pero dependiendo de la edad y del nivel madurativo del niño. Se trabaja con los niños ayudándoles con sus emociones y enseñándoles a identificarlas, reconocerlas y manejarlas de forma adecuada, pero siempre de una forma lúdica y divertida para ellos.

¿Cómo explicar a un niño que va a ir al psicólogo?

Cuando un niño va a acudir al psicólogo, habrá que explicárselo, pero adaptando la explicación a la edad y al desarrollo del niño. Será conveniente avisarles con algo de tiempo previo a la primera sesión (cuanto más mayor es el niño, habrá que decírselo con más tiempo que en el caso de un niño más pequeño), y decirles que van a acudir a un sitio donde les van a ayudar a sentirse mejor y donde van a aprender a hacer las cosas de manera que ellos estén más contentos y tranquilos. Se les debe hacer hincapié en que allí van a jugar y a pasárselo bien.

¿Se informa a los padres de lo que se va trabajando con los niños?

Sí, los padres se mantienen informados del trabajo que se realiza con sus hijos a lo largo de todo el proceso terapéutico. Se informa a los padres de los temas que se están tratando y de los avances del niño, así como se les indica lo que ellos pueden hacer desde casa para favorecer la mejoría del menor y que el avance sea mayor y más estable. La implicación de los padres en el tratamiento es muy importante.

¿El niño acude a la primera consulta?

En la primera sesión, lo mejor es que acudan, si se puede, los dos progenitores. En caso de no poder acudir ambos, puede ir sólo uno de ellos. El niño debe acudir también porque, en esta primera sesión, el terapeuta hablará primero con los padres para que expongan la problemática del niño (aproximadamente media sesión), y se hará después una primera toma de contacto con el menor para que vaya conociendo al terapeuta (la otra mitad de la sesión).

¿Tienen que acudir los dos padres a la primera sesión?

En caso de que sea posible, es preferible que acudan los dos para tener el punto de vista de ambos en la exposición de lo que le ocurre al niño, pero puede acudir sólo uno de los progenitores y relatar como lo ve sin que eso suponga un problema para la terapia.

¿Qué hacer si el niño no quiere acudir?

Cuando un hijo pone resistencia a acudir a terapia, es mejor no forzarle y darle tiempo. Mientras, los padres pueden comenzar la terapia e ir trabajando ciertos aspectos que indirectamente mejorarán la dinámica familiar y, posiblemente, harán sentirse mejor al hijo. Además, en esas sesiones con ellos se les orienta sobre cómo convencer al hijo para que acepte acudir al psicólogo.