Los sanitarios al frente del COVID-19

”Héroes sin capa que llaman a la puerta del virus”

Todos sabemos que una medida esencial para evitar que el virus COVID-19 se siga propagando y contagiando a más gente, es quedarnos en nuestras casas. Sin embargo, hay personas, que debido a que su labor es esencial, siguen acudiendo a sus puestos de trabajo. A todos ellos, les agradecemos el trabajo que están haciendo y somos totalmente conscientes del mayor riesgo de contagio al que se exponen, al no poder quedarse en sus casas. A todos ellos: ¡MUCHAS GRACIAS!

En este artículo, nos centraremos en los profesionales sanitarios, por ser aquellas personas que, un día tras otro, salen de sus casas y saben que, una vez más, tienen que llamar a “la puerta del virus”, a esa puerta que tras cruzarla, se enfrentan cara a cara a él.

Se oye mucho estos días denominar a éstos profesionales como “héroes sin capa”, un nombre que define muy bien la labor que realizan, pero no sólo ahora, la realizan siempre. Son personas que ponen su vida en peligro, para salvar las nuestras. Personas que arriesgan su vida y las de sus familias, a pesar de que, éstos días, no tienen “las armas” necesarias para pelear.

Pero realmente éstos profesionales sanitarios son seres humanos y como tal, también tienen miedo, incertidumbre, ansiedad… y también se sienten vulnerables y desprotegidos. ¿os imagináis que debido a vuestra profesión,  de repente un día, os vierais obligados a trabajar mano a mano junto a una gran amenaza que en cualquier momento os pudiera acechar? ¿Y os imagináis que, no pudierais parar de trabajar, a pesar de saber que no disponéis del equipo de protección necesario para garantizar vuestra seguridad? Pues ésta es la situación en la que se encuentran muchos de éstos profesionales. Poneros en su lugar por un momento y sentir cómo se pueden encontrar.

Por ellos, y por todas esas personas afectadas por el coronavirus, HAY QUE QUEDARSE EN CASA.

El personal sanitario realiza largas jornadas sometidos a una gran carga de estrés, ansiedad y desgaste emocional, que muy posiblemente, les pase factura a nivel psicológico. Son profesionales que han sido “entrenados” para enfrentarse a la muerte y que seguramente, han desarrollado sus “mecanismos de defensa” para protegerse y poder desconectar al llegar a casa. Sin embargo, la situación actual es diferente, porque sufren un estrés emocional sostenido en el tiempo que les está desbordando. Se enfrentan a muchas emociones difíciles de gestionar como la frustración y  la impotencia, ante el número incuantificable de muertes que el coronavirus está causando estos días y al ver cómo algunos pacientes mueren sin poder ayudarles ni poder darles una muerte digna.

Si esta situación de estrés se prolonga en el tiempo, puede aumentar el riesgo de depresión y otros procesos que afectarían a su salud psíquica. Lo más recomendable en estas situaciones es, iniciar un proceso psicoterapéutico temprano con el fin de evitar que los síntomas evolucionen hacia problemas psicopatológicos posteriores. Cuanto antes se entrenen en la gestión emocional (manejo del estrés, ansiedad, miedo, incertidumbre, culpa…), en la relajación, en el autocuidado… más posibilidades tendrán de mantenerse emocionalmente estables.

Existen ciertas pautas que pueden seguir los sanitarios para reducir el nivel de estrés y angustia de éstos días:

  • Despejar la mente: realiza alguna actividad, hobbye… al llegar a casa que ayude a desconectar del “virus”: ver películas, series, cocinar, actividad física, manualidades, pasatiempo… Evita hablar del tema en casa, evita ver programas enfocados a este tema…
  • Apoyo de la familia/amigos: dedica tiempo a los tuyos, te ayudarán a desconectar y te darán afecto y cariño. Utiliza, también, las nuevas tecnologías para contactar con aquellos con los que no puedes estar, que debido a las medidas de confinamiento.
  • Come y duerme bien. Cuídate mucho. Como hemos señalado antes, los seres humanos no somos héroes ni heroínas, por lo que no podemos mantenernos sanos, sin descansar y sin alimentarnos bien.
  • Asume tus límites y pide ayuda: Tienes un tope, como todos, y tienes que ser consiente de él y aceptarlo, sin sentirte culpable. Pide ayuda a los tuyos para desahogarte, para que te escuchen… y si aún así, sigues encontrándote mal, no esperes a pedir ayuda al especialista.
  • Apoyo entre compañeros: habla con tus compañeros, están pasando por la misma situación, tienen los mismo sentimientos… daros apoyo mutuo.
  • Pon en práctica las técnicas de manejo del estrés que conoces: ejercicios de respiración, ejercicios de relajación, meditación… Si no conoces aún técnicas de este tipo, puedes buscar audios de este tipo y practicar.
  • Gestión emocional: Es muy probable que aparezcan muchas variaciones en tu estado emocional. Es normal, intenta identificar cómo te sientes, poner palabras para definir cada emoción y así, dejar que fluyan. No te lo guardes, a la larga será peor.